“Hija de la Música”, poema de Olga Lucía Betancourt

“Imposible separar el infinito de la muerte,
la muerte de la música y la música de la
melancolía…” – Emil Cioran

¡La Música! Señora de mi alma,
de mi piel, de mis sentidos.
Amante de mi vida.

Un pentagrama en tonos menores,
Aria para mi desamparo
y Coraza contra la Soledad.

Tal vez fui un piano
bajo la intensidad de Chopin.
o el cruce de la Luz y la Nostalgia
en el invierno de Vivaldi.

Arvo Pärt me enaltece
con sus místicos fulgores…
“Lamentate”, “Arbos”
“Stabat Mater”…
¡La voz magnificada!

¡Bach! Esencia de mi Alma
desgajada del Tiempo.
Cesar Frank.
“Preludio, Coral y fuga”
de soledad tremolada.

Mahler me convoca
al reino de la Melancolía,
en el tremor de una angustiosa
explosión de Supernovas.

Sibelius. bosques, lagos,
bajo sus albas boreales,
Brahms, Dvorak… Glass,
y “Akenaton” desesperado.

Alma Deutscher dignifica
este mundo estridente,
con la mágica hondura
de su Música insondable.

Su infancia, resplandeció
de pentagramas,
y le devuelve el sentido
a este siglo decadente
y mortífero.

Concierto para violín en Sol menor…
Renueva un ciclo planetario
donde resplandece su genio.

Olga L Betancourt
La Estrella, 2019

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s